Joya de la Huerta

En Peris disponemos de cebolla tierna todo el año. Todavía hoy, los campos de cebolla jóvenes de la huertas de Valencia son una de sus señas de identidad fundamentales junto a la chufa y la calabaza. Desde tiempo inmemorial, las acequias con agua del Túria riegan estas tierras finas y arenosas para facilitar el desarrollo de bulbos de cebolla blancos y ligeramente picantes. Estas cebollas crecen en Levante desde el final de otoño, invierno y primavera, trasladando su producción a zonas más frías de la península en los meses de mayor calor.

Imprescindible en la cocina

Todo buen fan de la cocina sabe que una cebolla tierna marca la diferencia en sabor de todos sus platos. Los cocineros que utilizan nuestra cebolla durante todo el año destacan su suave sabor perfecto para aportar un toque especial a todo tipo de platos. Es una cebolla más suave porque contiene más agua y porque se cultiva en tierras con bajo contenido en azufre, responsable de potenciar la personalidad del bulbo con mayor personalidad de nuestra cocina.

La chispa de la ensalada

La cebolla tierna de PERIS es muy apreciada por su calidad constante, cuidada presentación y fino aroma. Es posible adquirirla en lineales y puestos de mercados de todo el país. Se presenta siempre limpia y sin raíces, sea en ramillete, embandejada con tallo. También está disponible en IV Gama en bulbos y tarrinas con cebolla laminada o cortada para su uso inmediato. La podemos utilizar para perfumar sofritos o destacar en crudo junto a aperitivos, bocadillos y ensaladas.