Frutifresh estrena nuevo envase para la piña cilindro, con un 19,5% menos de plástico
IV gama

Frutifresh estrena nuevo envase para la piña cilindro, con un 19,5% menos de plástico

La piña cilindro Frutifresh estrena envase. Una nueva tarrina con la que en Peris damos un paso más hacia algo que nos importa mucho. Nos referimos a la mejora del packaging de nuestra IV gama, lo que nos permite reducir la cantidad de plástico utilizado e incorporar, al mismo tiempo, mejoras en transparencia, resistencia, identificación de marca y experiencia de uso.

Y las cifras, que en este caso lo son todo, dicen esto: hemos pasado de un envase de 28,7 gramos a uno de 23,1 gramos, 5,6 gramos menos de plástico por unidad y una reducción aproximada del 19,5%.

La mejora se ha conseguido actuando sobre las dos partes del envase. El cuerpo pasa de 22,9 a 18,3 gramos, un 20,1% menos, mientras que la tapa reduce su peso de 5,8 a 4,8 gramos, un 17,2%.

Además, el nuevo envase está fabricado en polipropileno (PP), es reciclable e incorpora un 10% de material reciclado.

Pero reducir plástico era solo una parte del objetivo.

Menos material y un envase que funciona mejor

Cuando trabajamos con fruta fresca cortada, cualquier cambio de packaging tiene que encontrar un equilibrio entre muchas exigencias. Queremos reducir materiales, pero hay un reto en la misión. El envase tiene que seguir protegiendo adecuadamente la fruta, responder a las necesidades de seguridad alimentaria, soportar el transporte y la manipulación, funcionar en el lineal y resultar cómodo para el consumidor.

Por eso, en el desarrollo del nuevo envase de piña cilindro no hemos buscado únicamente hacerlo más ligero.

La nueva tarrina es más flexible y manejable. Hemos mejorado aspectos cotidianos como el tacto, la manipulación y la apertura. Esa mayor flexibilidad también mejora algunos aspectos del proceso, es más sencillo termosellarlas, responde mejor ante pequeños golpes y reduce el riesgo de rotura frente a envases más rígidos.

Es una mejora que llega hasta el consumidor, pero que empieza mucho antes. Para nuestros clientes de distribución, una mayor resistencia durante la manipulación, el transporte o la exposición en el lineal puede contribuir a reducir incidencias y facilitar el manejo del producto durante todo su recorrido.

Más Frutifresh, pero también más piña

El cambio también es importante desde el punto de vista de la presentación.

Hasta ahora trabajábamos esta referencia con una tarrina anónima. El nuevo modelo incorpora una etiqueta personalizada con la imagen de Frutifresh, lo que nos permite reforzar la identidad de marca, ofrecer más información al consumidor y mejorar considerablemente el reconocimiento del producto en el lineal.

Pero teníamos clara una condición: comunicar más no podía significar ocultar la fruta.

En IV gama, la visibilidad del producto es fundamental. El consumidor quiere ver qué está comprando y nosotros queremos enseñárselo. Trabajamos con una piña de gran calidad y no tenemos nada que esconder. Al contrario, queremos que se vea. Por eso hemos apostado por un envase especialmente transparente y por un diseño de etiqueta que permite incorporar información y presencia de marca sin restar protagonismo al producto.

Además, incorporar esa nueva imagen no podía ir en contra de otro de los objetivos del proyecto: mantener la reciclabilidad del conjunto, que es del 100%. Es un detalle importante porque personalizar un envase no debería significar complicar su reciclaje.

En nuestro caso queríamos conseguir precisamente lo contrario: más información y más identidad de marca sin renunciar ni a la transparencia ni a la reciclabilidad.

Es, probablemente, una de las cosas que mejor resume lo que buscábamos con este cambio: mejorar el envase sin hacer que el envase fagocite el contenido.

Usar mejor el plástico que necesitamos

En Peris llevamos tiempo trabajando para reducir el impacto de los envases de nuestra IV gama. Hemos reducido gramajes, incorporado tarrinas más ligeras y avanzado también en soluciones de etiquetado que disminuyen el uso de plástico y facilitan la separación de materiales. Es una línea de mejora continua dentro de una actividad en la que el packaging cumple funciones esenciales de conservación, protección y seguridad alimentaria.

Por eso, nuestro planteamiento no pasa únicamente por utilizar menos plástico, sino por utilizar mejor el que necesitamos.

Una suma de pequeñas mejoras sobre algo tan cotidiano como una tarrina que, multiplicada por cada unidad que ponemos en el mercado, adquiere otra dimensión.

Menos plástico, más funcionalidad y la misma filosofía de siempre: que cuando mires una tarrina Frutifresh, lo primero que veas sea la fruta.

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