Partir las granadas por la mitad y golpear la cáscara para liberar los arilos, o utilizar cuatro tarrinas desgranadas (400 g).
Batir los arilos y colarlos mediante un colador fino.
Calentar a fuego lento añadiendo el azúcar hasta reducir el zumo a una consistencia espesa. Incorporar la mantequilla.
Salpimentar el secreto y cocinarlo en sartén muy caliente, comenzando por la cara grasa.
Extender la salsa de granada manchando el plato y situar la carne encima.
Decorar con arilos de granada frescos y brotes tiernos.