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En Vicente Peris somos productores de frutas y verduras. Esto significa que tenemos la enorme suerte de vivir de un oficio tan antiguo, tan digno y tan necesario como es el de la agricultura.

Trabajar con alimentos es trabajar con vida. Y nos sentimos privilegiados de servir a nuestros clientes, fruterías y supermercados, los mejores melones, sandías, calabazas y un largo etcétera de productos que además de ser de excelente calidad, son seguros.

La seguridad alimentaria es nuestra mayor prioridad. Y para constatarlo contamos con certificados que así lo aseguran. El certificado GLOBALG.A.P., que acabamos de renovar, es uno de los más exigentes del sector, y en nuestro caso lo tenemos asociado a las producciones de melón, sandía, calabaza y apio blanco. Además, hemos incorporado un nuevo certificado a nuestro panel de calidad, el certificado de Cadena de Custodia (CoC, GLOBALG.A.P.), que nos permite comercializar diferentes productos certificados GLOBALG.A.P., manteniendo su estatus de productos certificados durante el tiempo que pasen con nosotros.

¿Qué aporta el certificado GlobalG.A.P. al control de nuestros cultivos?

¡Mucho! Con esta certificación aseguramos la transparencia a lo largo de la cadena de suministro, desde el campo hasta las manos del minorista, lo que garantiza la integridad y calidad del producto y genera confianza a nuestros clientes.

Por ejemplo, nuestros cultivos, al estar certificados como GLOBALG.A.P., aseguran la inocuidad alimentaria y la trazabilidad. Además, certifica que los tratamientos realizados al cultivo han sido respetuosos con el medio ambiente y la biodiversidad. También, que el trabajo en campo se ha apoyado en el Manejo Integrado del Cultivo, el Manejo Integrado de Plagas, los Sistemas de Gestión de Calidad y el Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos. Es decir, que todas las prácticas han sido seguras, eficientes y respetuosas con el producto y con el entorno.

Y nosotros, teniendo todo esto bajo control, estamos muy satisfechos y tranquilos. Y es que hay mucho trabajo y esfuerzo de todos los departamentos de la empresa para alcanzar unos procesos de cultivo y producción de nuestras frutas y verduras tan optimizados y seguros. Sin complejos, podemos decir que esto es un grandísimo ejemplo de cómo trabajamos en Vicente Peris para asegurar la calidad y la seguridad alimentaria de nuestros productos de I gama.

El trabajo en planta lo certificamos con IFS Food 6.1 y el certificado ecológico

Si para el control en la fase de cultivo el certificado estrella es el GlobalG.A.P., para certificar el trabajo en planta contamos con dos más, el certificado ecológico y el IFS Food 6.1.

El certificado ecológico nos permite trabajar todos los procesos de producción con productos ecológicos. Es decir, el almacenamiento, procesado, etiquetado, manipulado, encajado, y la transformación de productos cuyo origen es ecológico, un ámbito de regulación con una normativa muy estricta.

Por otra parte, también disponemos del certificado IFS Food 6.1, norma implantada en Vicente Peris SA desde hace más de 10 años, que nos ayuda a vigilar todos los procesos que tienen lugar en nuestras instalaciones. Con ayuda de esta norma certificamos la seguridad y calidad alimentaria de todos nuestros productos, como, por ejemplo, los de IV Gama.

Pero ahí no queda todo, también somos Pyme innovadora

Si no conoces nuestra historia, te invitamos a hacerlo. Porque en Vicente Peris vamos ya por la tercera generación de productores y comercializadores de frutas y verduras. Y cada vez hemos ido dando un pasito más: ampliando productos, zonas de cultivo, áreas de comercialización y capacidad de inversión. Una inversión, que gracias también a la financiación y las subvenciones tanto estatales como autonómicas, nos ha permitido obtener el sello de Pyme innovadora.

Un ejemplo de cómo hemos aplicado esa inversión en I+D+i ha sido la apuesta constante por mejorar la conservación de las frutas en entornos fríos. Esto nos ha llevado a crear nuestra sala blanca, donde trabajamos la IV gama en un entorno seguro con temperatura controlada y con microfiltrados constantes del aire.

En resumen, mucho trabajo, esfuerzo e inversión con el único objetivo de marcar la diferencia en el sector agroalimentario, de aportar la seguridad que buscan nuestros clientes y que merecen los consumidores.