Hace ya dos años que la empresa valenciana Vicente Peris, referente en la comercialización de melón, sandía y calabaza desde hace más de setenta años, detectó que había oportunidades por desarrollar en el mercado de las cucurbitáceas y decidió dar un giro importante hacia un segmento con valor diferenciado al que se le augura un futuro prometedor: la cuarta gama. Hicimos las primeras pruebas comerciales el verano pasado con las medias piezas de melón y en Fruit Logistica 2015 aprovechamos para presentar una gama más ampliada incluyendo medias piezas de melón galia, piña, cuartos de sandía y por otra parte, la línea de fruta troceada.

La distribución española ya trabaja para implantar la IV Gama en sus fruterías

Alberto Montaña, director comercial de Vicente Peris, explica a FreshPlaza que por una parte, España no tiene la misma tradición de consumo de frutas en el segmento de IV gama que en el resto de Europa. No obstante, “percibimos que la respuesta del consumidor es muy positiva, aunque existen condicionantes como la cadena de frío en los puntos de venta que deben ser reconfigurados”. La distribución y las autoridades sanitarias saben que la exposición de frutas troceadas sin controles sanitarios debe desaparecer, dirigiendo la oferta hacia formatos de IV Gama con garantías para el consumidor, “este proceso es lento aunque imparable”.

El éxito de la oferta de los productos de Peris consiste en aportar una experiencia satisfactoria con el producto, “nuestra fruta se envasa en el punto óptimo de maduración, el envase estabiliza su vida útil hasta 10 días a temperaturas adecuadas”.

Superar tradiciones, exigir a la fruta la misma garantía que a otros alimentos

Por otra parte, desde Vicente Peris se insiste en la necesidad de apoyar la labor de las autoridades sanitarias para que la distribución alimentaria y sus responsables de calidad tomen conciencia del cambio necesario en la manipulación y comercialización de la fruta. Son muchas las cadenas de retail y fruterías que ofrecen medias piezas de melón y sandía cortadas en los puntos de venta sin cumplir las recomendaciones de la OMS . “Se trata de un aspecto cultural. El consumidor tradicional está acostumbrado a que el frutero corte la fruta en la tienda y el retail reproduce este proceso entrando en una contradicción entre garantía de calidad y costumbres ya superadas en otros productos como la carne o los pescados ”, explica.

“Con la IV Gama podemos hacer que la juventud vuelva a consumir más fruta”

“Estamos encontrando que estos productos conquistan principalmente al público más joven, que actualmente necesita de nuevas ideas y propuestas para iniciarse en el consumo de frutas. Esto no ocurre con la gente mayor de 55 años, quien incluye la fruta entera como un elemento básico e irrenunciable de su dieta. La calidad y el sabor son los mejores argumentos de venta “tenemos claro que los consumidores saben apreciar la diferencia de nuestra IV Gama, tanto, que están dispuestos a pagar un poco más por volver a disfrutar de las mejores frutas,”, afirma Alberto.

 

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